1. El Cairo

¿Sorpresa? no. Para quienes me conocen, seguramente saben con antelación que El Cairo, es mi pueblo favorito del Valle del Cauca. Un pueblo pequeño, enclavado en la cordillera occidental y  que es el municipio más separado de Cali, capital del departamento, en tiempo y en distancia. Es cuna de la cultura cafetera, fiel herencia del fenómeno cultural del desplazamiento de antioqueños que se convirtieron en en colonos en los territorios donde llegaban.

Este municipio, cuenta con una preservación patrimonial de más del 80% de su casco urbano, lo que lo convierte en sí mismo; en el principal atractivo, no tenemos que ir al eje cafetero o Antioquia, para disfrutar de la autenticidad de un pueblo lleno de magia, al que le queda bien cualquier ángulo para ser retratado y que además, cuenta con innumerables referencias ambientales por conocer y vivir. 

El Cairo, junto a Argelia, El Águila, Ulloa y Alcalá, son los municipios que he catalogado “la ruta del café”, todo, porque los cinco, tienen prácticamente los mismos antecedentes históricos y culturales, se encuentran en el norte del departamento y comparten a Cartago como eje y articulador comercial de la provincia y/o subregión norte.

Conoce más detalles sobre El Cairo y  el por qué merece el reconocimiento y honra que le hago en mi blog, AQUÍ

2. Sevilla

Sevilla, la capital cafetera de Colombia y que también es el “balcón del Valle”, es mi segundo municipio favorito por su notorio ambiente de pueblo con vocación rural, que ha resistido a la modernidad e intenta recuperar la cultura cafetera que le dio un lugar en el mapa de la red de pueblos mágicos del Valle del Cauca. Con este municipio, además tengo otro vínculo, es de sangre; mi papá nació allí y me place revivir las historias vividas por él y su familia acontecidas en este poblado del norte del Valle.

Sevilla, hace parte de la red de municipios denominados “cordilleranos”, junto a Caicedonia (también en el Valle del Cauca), y los municipios quindianos de Génova, Buenavista, Córdoba y Pijao; pueblos que son entrada y salida del eje cafetero y que hace 50 años, eran la única vía que conectó a Buenaventura y Cali con Bogotá.

Este municipio cuenta con una amplia oferta de cafés y establecimientos de comida, en teoría, se puede escoger entre al menos una decena de tiendas que ofrecen café de especialidad, la mayoría de origen y de procesos que acreditan un alto perfil de taza, escuelas y laboratorios para el conocimiento de la cultura cafetera incluyendo fincas para el recorrido de cultivos y el proceso recogida, selección, secado y tostión. 

¿Qué hacer en Sevilla?